El rostro y las heridas de la frente
A la derecha (para quien mira, pero a la derecha también del Hombre de la Sábana Santa, siendo la imagen invertida como en un espejo), en correspondencia de la base del pelo, se ven dos arroyuelos de sangre. Uno de ellos baja a lo largo de la melena en dirección del hombro, el otro casi perpendicularmente sobre la frente hacia la ceja.
La interpretación aceptada por todos es que ellos salgan de una herida de punta que lesionó el ramo frontal de la arteria temporal superficial. La sangre en efecto tiene cararterísticas típicamente arteriosas.
Hacia la mitad de la frente vemos un breve chorreo de sangre venoso en forma de un tres invertido (debido a la contracción, bajo el dolor muy fuerte, del músculo fronatl). Ella es consecuencia de una lesión de la vena frontal (llamada vena "preparada").
Las modalidades de lesión se refieren, según todos, a la "encoronación" del condenado a través de una "corona" o mejor dicho un "casco" de ramos espinosos. Serían aquellas espinas que habrían causado varias heridas de punta al cuero cabelludo, a la origen de las emorragías en cuestión. Se trata por lo tanto de lesiones vitales que, como tales, presuponen que el Hombre de la Sábana Santa, en el momento en que fue herido por las espinas, estuviese todavía vivo.