"En el momento en que todas las miradas están fijadas sobre él y en que él mismo dirige la suya sobre las miríadas innumerables, manteniendo sus ojos siempre fijos en una posición immutable, cada uno tiene la impresión de ser visto por él, de gozar de su conversacion y de ser abrazado por el, de manera que nadie pueda quejarse de ser descuidado"

Simeone nuevo teologo, Ethique III, 325-330, SC122


© La Bussola ONLUS